Prevención delictual: una luz al problema de la seguridad pública

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Entrevista a Christian Scheechler, académico de la Escuela de Derecho UCN

El sentir de la comunidad frente a diversos hechos delictuales, ha puesto en tela de juicio el actuar de la justicia chilena. La

Christian_Scheechlerllamada “puerta giratoria” pareciera no tener fin, pero ¿qué ha llevado a la ciudadanía a aumentar su sensación de temor si los delitos han disminuido?

Para responder diversas interrogantes respecto al tema, ORDSA entrevistó en esta ocasión a Christian Scheechler, académico de la Escuela de Derecho UCN, DEA en Derecho y Justicia, Universidad de Deusto, España.

¿Cómo se ve afectada calidad de vida de la ciudadanía, respecto a la falta de seguridad?

La falta de seguridad pública tiene una relación directa con la vida de las personas, en la medida que uno de los ítems que el ciudadano moderno considera en su calidad de vida, es la seguridad. En virtud al impacto que han tenido en los medios de comunicación una serie  de hechos delictivos de los últimos años que han sido abordados desde un noticiero hasta programas especiales de la irrupción que han tenido en los medios de comunicación ciertas formas de vida delictivas que se han dado a conocer y de la profusa información que existe de hechos delictivos precisos como asaltos, la forma en cómo jóvenes han efectuado un asalto, la violencia ejercida. No es que antes no existiera, sino que ahora son más conocidos. Esto tiene relación directa con la percepción del temor, que tenga una consideración especial sobre la seguridad. Los ciudadanos comunes y corrientes pierden tranquilidad, y cuando eso pasa no disfrutan de las cosas más básicas de la vida cotidiana. Vemos como  los ciudadanos tienen que resguardarse en sus casas a través de rejas o sistemas de seguridad. Lo anterior implica un gasto mayor. Eso hace que la vida  cotidiana sufra ciertos trastornos que son importantes. La gente no sale de noche, si tienen hijos adolescentes no quedan sus padres tranquilos hasta que vuelvas. Todo lo relativo a lo delictual, que tiene un impacto directo o indirecto, baja la calidad de vida y hoy  la seguridad tiene un valor importante en dicha calidad.

 

¿Por qué si la delincuencia baja, el índice de victimización tiene una pequeña alza?

Hay un impacto importante de los medios de comunicación. Cuando revisamos los 4 o 5 noticieros de los canales de televisión abierta, estos comienzan con hechos delictivos, lo mismo  puede verse en los noticieros de las mañanas donde la última franja de ellos y la primera de los matinales están dedicadas a hechos delictivos. Estos casos tienen mayor prensa que otras noticias. El impacto que genera  el aumento de la delincuencia es mucho mayor, por el temor  de la gente que las noticias que puedan darse respecto a la disminución, es decir, el aumento siempre es entendido o magnificado por la gente respecto a la baja de la delincuencia. Por eso a pesar de que tengamos una baja en términos de cifras, la gente sigue sintiendo que este es un fenómeno que va de mal en peor por hechos que a veces son particulares.

 

Según su parecer, ¿Dónde falta poner más énfasis: en la prevención, en la falta o mejoramiento de la policía, o en el sistema judicial?

 

El problema de la delincuencia es multidisciplinario porque tiene una serie de causas distintas, por ende no se puede solucionar con una sola medida. Sin duda se debe aumentar policía porque permite tener un cuerpo a la seguridad e investigación, ayuda, pero no soluciona el problema. El aumento de peas es el mayor error, respecto a un mecanismo para prevenir la delincuencia porque ello no va a disminuir los hechos. Lo de la prevención negativa, es decir, que la imposición de una pena va a generar temor y la población, es algo que sólo sirve con el buen ciudadano.

 

El delincuente profesional, que es el que está causando mayores problemas de seguridad, no se siente intimidado por una pena más alta. Para él que el Presidente de la República o el Ministro del Interior aparezcan en los medios de comunicación diciendo que se va a promulgar o presentar un proyecto de Ley para subir las penas de quienes atacan a carabineros por ejemplo, al delincuente profesional no le interesa, no le llega ese mensaje porque a él le da lo mismo porque además tiene otro mensaje instaurado: el de la puerta giratoria.

El delincuente profesional sabe que entra y  más temprano que tarde va a salir, por ende tampoco es un mecanismo el aumento de las penas ni crear más delitos. Lo único que se logra es que se congestione el sistema, porque los fiscales tienen cada vez más causas que investigar los tribunales más causas que fallar.

 

El problema es que los gobiernos piensan este asunto desde una perspectiva electoral, o sea,  tratan de buscar una solución más efectista que efectiva porque piensan en la próxima elección. El problema de la delincuencia no va a desaparecer mientras no se tengan una serie de condiciones sociales para la mejora de la educación, la disminución de la cesantía, por ejemplo, el aumento en la calidad de vida en las condiciones  más básicas.

 

¿Existen problemas penales o vacíos en las leyes que no ayuden a combatir la delincuencia de manera efectiva?

 

Siempre existen, o sea, constantemente el legislador debe ir revisando las leyes porque, hace un rato te señalaba un concepto que es el de la profesionalización del delincuente. Hoy día es un profesional en su ámbito y como tal, tiene técnicas. Cuando el delincuente profesionaliza su labor va, entre otras cosas, encontrando los vacíos que genera la Ley. Toda Ley genera vacíos porque trata de condenar una cierta cantidad  y tipo de conductas, pero siempre quedan otras fuera de lo que el legislador pensó.

En el ámbito por ejemplo, de los abusos sexuales a menores; hace 10 años atrás las redes sociales prácticamente no existían y los menores de edad no hacían usos de chat o de sitios como Facebook, pero resulta que cuando se masificaron las redes sociales, cuando se masificaron los Smartphone o las Tablet y los hogares chilenos comenzaron a tener unos o dos computadores en casa, los menores de edad, menores de 14 años incluso, comenzaron a tener exceso a internet casi indiscriminado. Eso provocó que los abusadores o violadores  comenzaran a tener contacto con los menores a través de internet y había tipos penales que sancionaban los abusos sexuales y distintas formas de comisión de abusos sexuales, pero el legislador nunca pensó que el abusador podía abusar de un niño sin tener contacto físico con él, por ejemplo a través de un webcam, fotografiándolo, pidiéndole que realizara acciones sexuales y después chantajeándolo, entonces subsumir esas conductas en las normas que existían era muy difícil para los jueces por ende el legislador tuvo que ir modificando.

De esa manera permitió  que un aparente vacío se llenara, pero cuánto tiempo va a pasar antes de que los delincuentes encuentren otra forma de contacto.  Entonces, constantemente vamos a ir encontrando vacíos en nuestra Ley.

Lo importante acá son dos cosas a través de mi perspectiva; primero, que el legislador tenga una visión constante de revisión de las leyes y para eso, algo que el legislador no siempre hace,  es conveniente poner atención a lo que la doctrina, los penalistas, los que estudian las normas dicen al respecto. Eso ayuda también a que las leyes que se introduzcan al sistema sean leyes de una calidad al menos mediana y el legislador muchas veces introduce leyes sin tener la visión de los problemas que ellas van a generar, por ende una Ley puede terminar siendo peor como remedio que la enfermedad. Si tiene solución y junto con esta revisión constante, también una profesionalización de la labor legislativa son dos puntos importantes para que las lagunas no desaparezcan porque eso es casi imposible, pero al menos para que se soluciones con la mayor rapidez y calidad posible.