Opciones de energía nuclear eléctrica para Chile

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Entrevista a Julio Vergara, académico de la PUCFRANCE-ENERGY-NUCLEAR-ACCIDENT

La energía nuclear causa controversia entre la comunidad cada vez que se le nombra, pues es imposible no acordar de Fukushima y los problemas que dicen generaría. Sin embargo, existen expertos que avalan la construcción de una planta de energía nuclear en Chile, como respuesta a los problemas energéticos actuales y futuros.

En esta ocasión conversamos sobre este tema con Julio Vergara, Académico de Ingeniería Mecánica y Metalúrgica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, especialista en  Arquitectura Naval, Energía nuclear, Gestión de la Innovación Tecnológica, Materiales nucleares y Propulsión de Buques.

¿Es posible utilizar la energía nuclear a gran escala en un país como Chile?

En cuanto a capacidad, podría haber suficiente demanda para tener energía nuclear. Hay países con menos capacidad instalada y menos demandas que usan energía nuclear en el mundo, por lo tanto por ese lado el ajuste es posible. Por otro lado está la capacidad tecnológica para abordar un proyecto más complejo que uno convencional, sobre todo cuando no estamos acostumbrados a tener cosas tecnológicas.  Nosotros no tenemos fábricas de autos, ni tecnología, solo hay materia prima. Somos productores de materia prima, aunque la industria minera se supone que es líder en el mundo, en otras áreas de manufacturas, no hacemos nada. Bajo ese aspecto, si nosotros nos fuéramos a meter en la energía nuclear, tendríamos que tomar una decisión si es que somos 100% dependiente, o bien, tenemos que asumir un cambio de régimen industrial. Chile es un país que se convirtió, lamentablemente, en un país de servicio, dejamos todo la manufactura, hoy día no se fabrica nada, no tenemos la capacidad de hacer nada.

Probablemente se debería asumir la energía nuclear.  El primer reactor debiera ser ya en mano y no tocarla, simplemente ir replicando el proyecto, pero si uno va instalar varios reactores, el último por lo menos debería tener una buena componente de fabricación nacional, es lógico, no tiene mucho sentido ser eternamente dependiente en todo. Entonces perfectamente por el lado de la manufactura también habría que tomar una decisión.

Por el lado de la aceptación pública del uso de energía nuclear, yo me atrevería a decir que es neutra. Hay mucha gente que está a favor y mucha gente que esta férreamente en contra. Además, no hay instituciones ni autoridades que hablen de aprender sobre este tipo de energía y ver los pros y contras. No hay mucha gente que esté preocupada de esto.  Por otro lado, hay mucha gente que está encandilada con las energías renovables como que eso es la solución de todo esto. La misma Presidenta se le ocurrió decir en las naciones unidas que van a llegar al 40% energías renovables no convencionales al año 2030, cuando ni siquiera Dinamarca tiene eso.

Otro dato que podemos tener  es que tuvimos un accidente nuclear como fue lo de Fukushima. Las personas que tratan de hacer una relación entre energía nuclear y malformaciones genéticas y no es así. Esa central nuclear ciertamente no estaba diseñada para el tipo de evento que experimentó, pero funcionó la seguridad nuclear. El modelo que se destruya la central, la unidad implica que se aplican protocolos y la gente se salva,  ya no hay nadie expuesto.  Incluso si es que no hubiesen decretado evacuación, no hubiese muerto gente.

 ¿De qué manera cree usted aportaría la energía nuclear a la matriz energética de Chile, si es que se pudiera implementar?

Sería energía eléctrica de base, pero nosotros estamos teniendo otros requerimientos de energía hoy día, y en el futuro también. En el corto plazo ya se requiere agua y la gracia es que uno produzca el agua sin quemar carbón.  Sería una forma de generar y producir agua con el calor de la descarga, o sea, con lo que sobra del resto nuclear se puede producir  agua y hay unidades para eso, hay diseños que contemplan la desalinización a partir de una central nuclear. La energía eléctrica nuclear  está disponible todo el tiempo, no depende de la sociedad, ni del viento, ni del sol. Una central nuclear puede operar veintitrés meses en dos años, sólo necesita un mes más o menos para limpiarle el vidrio y hacerle una mantención.

Lo otro es que lo lógico es que una central nuclear vaya siendo reemplazada por una unidad de carbón o al revés, una energía nuclear reemplaza a una de carbón. Ahora nosotros no tenemos para cuando reducir emisiones de CO2, nuestras emisiones van creciendo mientras más energías renovables, se obliga al sistema a utilizar más carbón.

 Según las características que debería tener un lugar donde se podría instalar una planta nuclear en Chile, ¿dónde sería posible una instalación?

En estricto rigor en cualquier parte. Yo no soy partidario de que haya que instalar una central nuclear en la Patagonia o en las Islas Mochas, donde no la vea nadie. Tiene que estar lo más cerca de los servicios y de las redes eléctrica para gastar menos en la transmisión. Tiene que ser apropiado, no podría ser debajo de un cerro que en el pasado ha sido o ha tenido deslizamientos

Debería estar cerca de refrigeración, por lo tanto, uno se debería  imaginar que podría estar cerca del mar, pero también se puede instalar perfectamente una central nuclear cerca de la ciudad, pero tendría que tener algún tipo de refrigeración. Eso significa grandes instalaciones y se raduce en gran inversión, además que en realidad el aire mismo no sirve para refrigerar, uno normalmente usa entre medio agua y el aire enfría el agua.

La lógica es que no debería ser en un lugar con fallas activas, o sea, hay que hacer un análisis de la zona. Se podría instalar en el mar,  bajo tierra o donde uno quiera.

 ¿Qué otros usos puede tener la energía nuclear aparte de producción de energía?

Ya vimos agua. Una central nuclear de diseño especial puedes producir hidrógeno directamente rompiendo la molécula de agua. La forma más burda que se usa acá es romper esa molécula con dos cables eléctricos, entonces consume electricidad. Eso se puede hacer con cualquier central para producir ese hidrógeno mediante electricidad, pero no es muy eficiente. Mejor es hacerlo con un reactor de alta temperatura, romper  la molécula de agua directamente a través de un proceso químico o  con electrólisis de alta temperatura, esa tecnología mejora la eficiencia de producción.

La otra aplicación es de transporte. El 3% de las emisiones de gases efecto invernadero vienen del trasporte marítimo y puede pasar algunos de los buques pueden pasar a utilizar energía nuclear. Un buque que anda a alta velocidad y tiene que salir a otro lado del mundo, rápido porque lleva productos perecibles, en ellos podríamos tener proporción nuclear. Eso ayudaría a que fueran más rápidos y sacar cargas de los aviones, pues ellos no tienen otra alternativa de combustible.

No existen en estos momentos buques de transporte oceánicos que utilicen esta tecnología. Todos los sistemas industriales deberían ayudar a  bajar el CO2. El sector  de transporte tiene una complejidad adicional porque no se sabe quién debe pagar, el que envía o el que recibe.

Aparte hay otras aplicaciones que no tienen que ver con electricidad como en la medicina, para distintos usos, no es una novedad. El salto nuestro no debiera ser tan grande para llegar a núcleo electricidad porque y tenemos algunos pasos en una industria que es como hermana de la generación núcleo eléctrica.

Respecto a la gobernanza de temas críticos, se habla poco de energía nuclear por parte de las autoridades…

Lo que pasa es que tenemos gobiernos que trabajan de forma muy rara. El sistema político chileno está, de partida, muy poco aceptado. El político hoy, como está configurado, está pensando siempre en los cortos plazos. Los gobiernos no asumen cotos de actividades sobre las cuales no van a cortar cinta, no las van a inaugurar. Por eso, en cualquier proyecto de gran manufactura e inversión, no se van a meter.

Nadie  se ha atrevido a hacer Hidroaysén y es necesario. En Aysén están los regímenes de lluvia permanente. Aquí en agua se acabó, finito, en el norte no hay nada y no habrá. Si queremos tener hidroelectricidad, tiene que ser ahí y ahora.

Lo que están haciendo los gobiernos es  postergar los proyectos grandes de Aysén por nada. Lo único que están haciendo es empinar la curva de energía y eso nos está Alejandro de cualquier posibilidad de competir alguna vez.

La hidroelectricidad  es altamente eficiente y se puede diseñar para que no impacte al medio ambiente y construir actividades  turísticas como embalses. En otros países hay centrales mucho más malas que esas y se está construyendo. En ciertas partes del planeta la hidroelectricidad produce efectos de gases invernaderos, incluso más graves que los de una central térmica.

Es difícil, mientras no tengamos un remesón de políticos que realmente trabajen por este país. Actualmente hay  una cultura que atenta contra los proyectos de largo plazo y mientras no haya educación en los temas de energías, va a ser difícil avanzar.