La experiencia de los sistemas de información geoespacial en Chile

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Los sistemas de información geoespacial pueden ser una importante herramienta en el desarrollo de un territorio local o un país, pues aporta a las políticas públicas y dan directrices de posibles mejoras a la comunidad.

En Chile existe el Sistema Nacional de Coordinación de Información Territorial, SNIT, un  programa de gobierno enfocado en implementar y desarrollar las infraestructuras geoespaciales del país.  Este es un mecanismo de coordinación interinstitucional permanente para la gestión de la Información Territorial del Estado, que incluye a todas las instituciones del país que generan y usan información geoespacial.

En esta ocasión conversamos con Álvaro Monet, Secretario Ejecutivo del SNIT, quien nos contó sobre la experiencias de un sistema en regiones, la importancia de éstas y lo que falta mejorar.

¿Qué es una IDE?

Es un concepto acuñado internacionalmente y que corresponde a una infraestructura de datos geoespaciales. Esto
puede sonar como un término un poco árido, pero en términos generales se refiere a información geográfica, información del territorio. Una infraestructura de datos geoespaciales reúne a todos los componentes necesarios para hacer una gestión adecuada de esta información en la perspectiva de que ésta pueda ser utilizada para dar soporte a la toma de decisiones y a las políticas públicas. Perfectamente una empresa privada puede tener una infraestructura de datos geoespaciales para llevar el control de su negocio.

En el SNIT hablamos fundamentalmente de la información geoespacial que producen las instituciones públicas; dar soporte a sus objetivos sectoriales;  la información que se genera en las regiones para dar soporte a las estrategias de desarrollo regional o planes de desarrollo territorial. En términos generales la IDE, como concepto, une a todos aquellos componentes que son necesarios para que esto ocurra. Las infraestructuras de datos geoespaciales están conformados por personas capacitadas que tiene que manejar la información. Las IDEs también requieren de tecnologías, softwares y hardwares, para poder levantar, analizar y publicar información geoespacial. También incorporan estándares de especificaciones técnicas para que la información que se construya esté en condiciones de poder ser intercambiada entre un servicio y/o institución a otras, para propiciar esta comunicación entre distintas plataformas. Por ejemplo que dos ministerios puedan compartir datos de manera remota y virtual, para eso se requieren ciertos protocolos que también son materia del trabajo de la IDE, las capacidades asociadas a los recursos humanos y otro componente súper importante que es el marco institucional para todas aquellas disposiciones y reglamentos que permiten que las instituciones puedan efectivamente compartir su información. En Chile existe una cultura que históricamente guarda su información solo para ella.

Los beneficios de integrar la información son súper destacables: el ministerio en su gestión incorpora datos de varios otros servicios públicos y las sediciones que puede tomar en una determinada materia tiene mucho más precisión y están más enriquecidas desde el punto de vista de los componentes. Es importante destacar que la IDE puede realizarse en  varias escalas, o sea, el concepto de IDE nacional también puede ser llevado a una institución como el Ministerio de Obras Públicas, donde se integra a varias divisiones en una sola plataforma y un sólo modelo en la región. Nosotros queremos que todas las regiones tengan infraestructura geoespacial.

Hasta el momento,  ¿cómo ha sido la implementación de los sistemas en las regiones? ¿Existen experiencias positivas?

La experiencia ha sido bastante heterogénea. Históricamente han existido proyectos que han utilizado estas plataformas y lo que nosotros hemos tratado instalar en las regiones. Como secretaría ejecutiva, es una coordinación entre todos los actores regionales para que en conjunto puedan llevar a cabo este proyecto de IDE regional. Hay regiones que han destacado, por ejemplo; en definiciones conceptuales en cuanto al modelo de gestión donde participa el gobierno regional como ente coordinador, hay varios servicios públicos involucrados como proveedores de información. Los municipios también han interactuando con el gobierno regional con modelos datos con especificaciones técnicas para los datos que reúne el sistema. Otras regiones también han destacado por sus plataformas, por implementaciones tecnológicas.

¿Y qué es lo que faltaría mejorar?

Lo que falta mejorar son las capacidades de análisis territorial y en ese sentido creo que la academia, haciendo alusión al proyecto SICGRA, es un muy buen aliado para agregar valor a los datos. Creo que ese es un capítulo que transversalmente, tanto de gobiernos regionales como de ministerio, es necesario desarrollar. Los datos por sí solos no son suficientes para dar soporte a una decisión política o una política pública. Hay un piso intermedio que está dado por la integración de la información de distintas fuentes, agregar valor, crear conocimiento. Ese piso intermedio en el Estado de Chile todavía no está bien consolidad, por eso es muy importante potenciar el uso de la información y que los sistemas tengan una cierta inteligencia para que esta información sea efectivamente utilizada.

 ¿Hay alguna experiencia internacional que usted conozca que sea destacable, que crea que quizás se pueda traer a Chile?

Hay muchísimos modelos porque hay realidades institucionales muy diversas. Hay países, por ejemplo, don la gestión de información geográfica está centralizada en mega instituciones, por ejemplo institutos nacionales de geografía y estadísticas. México, Brasil y Colombia tienen institutos geográficos civiles nacionales muy potentes. Ese es un tipo de modelo o de experiencia que para nosotros no es muy replicable porque tenemos a nuestro Instituto Geográfico Nacional absolutamente distribuido como en distintos ministerios en las regiones, por lo que no es un modelo fácil de replicar. Hay otros países que tiene desarrollos más incipientes donde un ministerio de planificación o de desarrollo lleva la iniciativa de líder. Por ahí hay un poquito más de semejanzas o de puntos que uno pudiera rescatar para traer la experiencia a Chile. Hay potencias como Corea del Sur que ha invertido muchísimo en temas de información tiene resueltos muchos problemas de información, de verificación de bases de datos que en Chile no tenemos pero que también obedece a una visión de país donde a ese tema en particular se le han inyectado muchos recursos, por lo tanto no tiene mucha semejanza  al realidad chilena. Creo que la clave para que nos resulten bien las cosas es desarrollar modelos de gestión que permitan efectivamente llevar a cabo un trabajo integrado, colaborativo.  Si nosotros tenemos eso sumado a algunos recursos relacionados con equipamiento, con sistemas de información geográfica, donde hay varios que son gratuitos, podemos avanzar.  Y la otra clave para el avance tiene que ver con que esta manera de trabajar sea valorada por las autoridades.

Llevando a la actualidad  este tema de los sistemas de información geográfica ¿Estos sistemas sirven en caso de catástrofe?

Sirven muchísimo. Las catástrofes involucran siempre a muchos actores institucionales.  Hay catástrofes, además, de distintos tipos. E n nuestro país tenemos terremoto, tsunamis, erupciones volcánicas, incendios forestales, aluviones… Somos un país con una geografía muy dinámica, por lo tanto mientras existan estas amenazas naturales siempre se involucran muchas instituciones que intervienen para atender una emergencia. En Chile hay un Plan Nacional de Protección Civil que opera a través de la Onemi y ese plan articula todos sectores que entran en la emergencia. Lo que debiese haber como sustento, como soporte es un modelo para gestionar la información geográfica que sustente el manejo de la emergencia y en ese sentido los datos de cada una de las instituciones, plataformas que permitan integrar los datos y de las personas con capacidades es fundamental.