Industria minera: sustentabilidad en agua y energía

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Entrevista a María Angélica Veas, Asesora del Centro de Aguas Ceitsaza

angelicaLa industria minera tiene un importante rol en el desarrollo económico de nuestro país. Dados los procesos actuales en los que se encuentra esta industria, los insumos vitales son el agua y la energía.

Las empresas han tenido que analizar las alternativas de suministro de agua y energía, lo que conlleva considerar aspectos ambientales, sociales, técnicos y económicos.  De lo anterior conversamos con María Angélica Veas, Asesora del Centro de Aguas Ceitsaza de la nuestra universidad y Gerente Técnico de RMV Ingehidromet Limitada, es Ingeniero Civil Químico de la Universidad Católica del Norte, con Máster en Dirección General de Empresas del IEDE Institute for Executive Development.

Según su parecer, ¿Cuáles son los principales desafíos de la minería respecto al agua y energía en la región?

Frente a escenarios de escasez hídrica en regiones como la de Antofagasta, la minería para poder desarrollarse, ha incorporado como fuente de agua en sus procesos el agua de mar en forma directa y/o desalada, desplazando de esta forma, el uso de agua fresca de tipo continental. Sin embargo, el desafío para seguir materializando proyectos de este tipo, se centra finalmente en poder satisfacer a precios competitivos, la demanda energética de estas iniciativas la que sólo por concepto de impulsión y desalación de agua de mar en el año 2020, podría representar según Cochilco, el 26% de total del consumo de energía utilizado por la minería del cobre.

Paralelamente, el desafío en materia hídrica también apunta a seguir avanzando en poder aumentar la eficiencia del uso del agua, principalmente en las plantas de concentración, cuyos consumos representan el 87% del total de agua consumida por la minería del cobre a nivel nacional (9.190 l/s). En este sentido y particularmente en la región de Antofagasta, según el último reporte de consumos de agua emitido por Cochilco el año 2013, el agua recirculada en este tipo de plantas en la región alcanzó un 56%, mientras que a nivel nacional se obtuvo un 66 %, destacando los indicadores obtenidos en la región de Coquimbo y Metropolitana, donde se alcanzó un 84 y un 82%, respectivamente.

En relación a la energía, la industria minera ha desarrollado iniciativas introduciendo ERNC de tipo solar y eólica en sus procesos, como las implementadas por Codelco y Antofagasta Minerals, las que debiesen ir en aumento en la medida que las inversiones asociadas representen un caso de negocio técnico y económicamente posible de desarrollar, no obstante el gran desafío de la minería y de la industria en general, es ir en busca de alternativas tecnológicas y/o mejoramiento de prácticas operacionales, que le permitan aumentar la eficiencia energética de sus procesos.

¿Cuáles son los principales problemas que se enfrentan al momento de utilizar agua desalada como alternativa hídrica?

En líneas generales la desalación es una tecnología robusta, que en los últimos años se ha consolidado como una herramienta eficaz para solucionar las demandas de agua en cantidad y calidad dependiendo de su uso.

No obstante lo anterior, es necesario tener en consideración que para garantizar la continuidad de la operación de este tipo de plantas, el diseño contemple desde su inicio, un acabado análisis respecto del emplazamiento del punto de captación del agua, así como de la selección del sistema de captación a utilizar.

A su vez, para resolver posibles externalidades negativas sobre el paisaje producto de los trazados de las aducciones, los proyectos deben contemplar por ejemplo, diseños enterrados y armónicos con el sitio, resguardando no afectar la infraestructura vial del sitio y las normas de seguridad necesarias, para el transporte de fluidos en función de su naturaleza, caudal, temperatura, presión, etc.

Otro punto a tener en consideración se refiere a las salmueras que se producen como descarte una vez tratada el agua de mar. La salmuera es agua de mar concentrada y no tiene efectos dañinos sobre el medio ambiente marino, excepto al circunscrito al punto que rodea el vertido de la salmuera sobre determinadas especies que no soporten altas salinidades. Por lo tanto, para evitar estos impactos negativos, los diseños deben favorecer condiciones para una rápida dilución de la salmuera.

Finalmente, uno de los problemas para el uso de agua desalada mediante osmosis inversa lo constituyen los costos asociados a la impulsión del agua, los que equivalen hasta 5 u 8 veces, a los consumos de energía por operar las plantas de osmosis propiamente tal, debido a que los centros de consumo generalmente se ubican sobre los 2.000 m.s.n.m.

En tanto, si bien las plantas desaladoras mediante osmosis inversa no generan en forma directa emisiones de CO2 a la atmósfera dado que consumen energía eléctrica, si generan emisiones indirectamente dado que la energía utilizada, proviene en el caso de la Región de Antofagasta, de centrales termoeléctricas cuya tecnología de generación en su mayoría, es en base a combustibles fósiles.

Por otra parte, la energía por generación solar parece ser una de las alternativas más viables en la región actualmente, según su conocimiento, ¿cómo han funcionado las plantas solares en minería? ¿Qué futuro se vislumbra respecto al uso de esta energía a nivel industrial?

Actualmente en la minería y particularmente en la región de Antofagasta, existen varias experiencias exitosas en relación a la incorporación del uso de la energía solar en los procesos mineros tales como: la primera Planta Fotovoltaica de 1 MW de potencia instalada en Codelco División Chuquicamata, la Planta Solar Térmica de 52 GWh/año en Minera Gaby destinada a calentar electrolito (19 MW) y aguas de procesos auxiliares (3 MW); y la Planta Solar Térmica de 4 MW destinada a calentar electrolito para la División Chuquicamata, entre otras.

En este contexto, y dado que Chile posee uno de los niveles de radiación solar más altos del planeta, en la medida que los costos de inversión para implementar centrales solares sean cada vez más competitivos, se irán materializando proyectos tanto de concentración solar (CSP) como fotovoltaicas (PV), siendo estas últimas las que han tenido un mayor despliegue tecnológico a nivel mundial y por ende, exhiben costos de inversión y operación, más competitivos.

De acuerdo al reporte de junio de 2014 de la CER, actualmente en el país se registran proyectos de energía solar PV en operación con una capacidad instalada de 184 MW, en construcción 163 MW, con RCA aprobados 5.790 MW y en calificación 3.698 MW. En tanto, los proyectos de concentración solar en construcción consideran 100 MW, y 760 MW con RCA Aprobados.

¿Qué tipo de política pública podría impulsar la sustentabilidad en la industria minera respecto al agua y energía?

Dado que las plantas desaladoras no constituyen una concesión minera, las servidumbres no se encuentran reguladas para los sitios de emplazamiento de la planta, así como tampoco, los sitios que involucran los trazados de los ductos de impulsión y rechazo, generando incertidumbre al momento de viabilizar un proyecto de esta naturaleza, por lo tanto, regulaciones tendientes a normalizar los títulos para el uso de los suelos en esta materia, es una iniciativa que puede generar incentivos para aumentar este tipo de proyectos, generando entre otros, asociatividad entre los distintos interesados.

Finalmente, resulta propicio además, revisar distintos escenarios que le permita a las Empresas acceder a contratos eléctricos competitivos para disminuir los costos de energía asociados a este tipo de operaciones. En este sentido, si bien la agenda presentada por el Gobierno el año 2014 entrega políticas públicas claras sobre el uso, diversificación de la matriz hacia ERNC y ahorro energético, es indispensable contar con plataformas públicas que garanticen el acceso a los sitios donde se encuentran disponibles los recursos energéticos no convencionales, así como personal especializado a lo largo de toda la cadena de valor del proceso.