Miguel Atienza: “Debería haber una mayor conciencia social respecto a la sustentabilidad y la industria”

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Miguel Atienza: “Debería haber una mayor conciencia social respecto a la sustentabilidad y la industria”

Entrevista al Director de la Escuela de Economía UCN

La actividad minera es la principal actividad económica del país., sin embargo, es conocido que produce un fuerte impacto en el medio ambiente, por lo que tiene un gran desafío por delante en materia del cuidado medioambiental.

Durante la Cumbre de la Tierra, realizada en Río de Janeiro (Brasil) en el año de 1992, se dio impulso al paradigma del desarrollo sostenible a través de tres tipos de sostenibilidad: ambiental, económica y social, reconociendo no solamente la crisis ambiental en sus diversas facetas sino como una crisis inmersa en los sistemas económicos y sociales.

Sobre minería y sustentabilidad conversamos con Miguel Atienza, Director del Departamento de Economía UCN,  Doctor en Ciencias Económicas y Master en Cooperación Internacional, quien es parte del Consejo Asesor del Programa “Sistema de Formación de Capital Humano Avanzado para la Innovación y el Desarrollo Territorial Sustentable de la Región de Antofagasta”, desarrollado por el Instituto de Políticas Públicas UCN.

¿Es posible la minería sustentable?

La minería por definición no es sustentable, desde el punto de vista medioambiental. Lo que sí se puede hacer es  que la minería sirva para diversificar y crear economía sustentable a partir de la minería, pero pensar que la minería es sustentable es imposible, pues son recursos no renovables. Independiente de que partir del desarrollo tecnológico uno pueda identificar y explotar depósitos que antes no se podían explotar, tarde o temprano de acaban. Pienso que se podría aprovechar la minería temporalmente para construir formas de desarrollo sustentable.

¿La mejora de la gestión lo hace más sustentable?

Puede haber mejoras  de gestión, innovación tecnológica, pero la minería por sí solo no es sustentable. Creo que debe servir de base para el desarrollo de otras cosas. La minería sola puede tener distintos problemas; como que el mineral ya no sea necesario o se agote. Si bien una región o país puede vivir de ella durante un periodo de tiempo largo, tarde o temprano es insuficiente por sí sola. En ese sentido, no es sustentable.

¿Existe medidas medioambientales que ayuden a mejorar esta condición?

Hay dos temas que están relacionados, pero que no son lo mismo. El tema de la sustentabilidad en cuanto a durabilidad a largo plazo y el tema de la gestión de la actividad minera. En Chile ha sido muy permisiva su regulación y claramente una forma de hacer  la minería algo más sustentable a largo plazo, es tratar de palear algunas de las externalidades negativas a largo plazo y eso no es simplemente la imposición de algo, sino que la tendencia global. Hoy en día, en muchísimos lugares no te permiten tener determinadas prácticas que son contaminantes y hacen daño a la población y al medio ambiente. Chile en ese sentido, ha sido permisivo  hoy en día poco a poco se han ido incorporando normativas internacionales y existe también mayor conciencia social. Los propios chilenos, por sus  características, nivel de desarrollo económico y problemas que tenían -que quizás eran otros- no se preocupaban del medioambiente, pero hoy se ha dado un cambio de valores, donde lo medioambiental toma peso y eso se traslada posteriormente a la regulación.

¿Las empresas están invirtiendo más en mejorar su gestión?

Probablemente, es algo que no he trabajado mucho. Se convierte en algo que tiene que ver con esta frase que está de moda “licencia social”, que por una parte la regulación se hace más dura, por lo que se debe invertir. Por otra está mal visto en la sociedad que tengas determinado comportamiento. Lo que se necesita ahí es inversión para mejorarlo.

¿Cómo ve la relación de las empresas y la comunidad?

Por lo que he visto, siempre veo esa relación con un poco de sospecha. Tú no puedes, por ejemplo, por un lado tener  prácticas que se dicen amistosas con la comunidad y por otro lado, tener  prácticas que no lo son. Muchas veces este tipo de relaciones,  en mi opinión, actúan como lavado de cara. Entonces, no terminan de convencerme al menos lo que vemos ahora.

¿Y podrían ser sustentables las empresas mineras a futuro?

Creo que debería haber una mayor conciencia social respecto a la sustentabilidad y la industria. El problema que tenemos en Antofagasta es que la sociedad civil local no es capaz de organizarse, por ejemplo,  para que no se instale una planta procesadora y tratadora de concentrado de minerales en el centro de la ciudad, eso lo que te dice es que no hay una demanda social que hubiera forzado a las empresas. Si hubiera una sociedad civil organizada, la empresa no se hubiese atrevido a instalarse. Cuando veo  que cada vez más se utiliza un sistema de turnos que lo que hace es sacar gente  de la ciudad y traerla de otros lugares, me resulta extraño. También es raro que la sociedad  no reacciones y no haya reales protestas como  ha pasado en Calama, pero son apagadas en los medios  y no reciben la solidaridad de la ciudad vecina como es Antofagasta. La única  forma en que este tipo de vinculaciones o alianzas público-privadas,  de las que tanto se hablan, sean eficientes es cuando se cobre una conciencia suficiente para que se les exiga a las  empresas.

Entonces, ¿las alianzas público-privadas no funcionan?

Yo no me las creo. Lo que he visto no me parece que realmente sea una alianza público-privada. Hay algunas que funcionan bien, pero normalmente son cosas minúsculas. Se sabe que las políticas no tienen efecto real hasta que no alcanzan una determinada escala. En general las que funcionan creo que no apuntan al problema, que es cambiar la situación.