¿Qué celebramos el 18 de septiembre?

Artículo de Opinión

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El director del Instituto de Políticas Públicas, Cristian Rodríguez, entrega su opinión sobre la celebración de Fiestas Patrias en El Mercurio de Antofagasta.

Este 18 de septiembre, una fecha que conmemora el nacimiento de nuestra patria y nación se celebra en un contexto histórico singular. El país está inmerso en profundos cambios políticos, económicos y sociales impulsados por el estallido social, las consecuencias de la pandemia y las deliberaciones de la convención constituyente. Una nueva realidad, que debería permitirnos en estos días reflexionar por el sentido contemporáneo de dos términos en tensión en nuestros días, como son el patriotismo y la nacionalidad, términos que definen nuestra chilenidad.

La patria, es un término relacionado con sentimientos comunes de orgullo, que permiten a los países sobrevivir, prosperar y enfrentar colectivamente los mayores desafíos; pero también, su significado implica valores compartidos que se extienden, integran y evolucionan a través del tiempo, como fue el deseo de independencia, de fundar una democracia de ciudadanos libres e iguales. La patria no es un concepto estático, su significado se redefine y enriquece.

El alcance de patria es poco conocido por los chilenos. Al respecto, el poeta Elicura Chihuailaf, premio nacional de literatura en su ensayo «Recado confidencial a los chilenos» preguntaba: «¿cuánto reconoce usted de nosotros? En los pocos meses de funcionamiento, la Convención Constituyente ha visibilizado una patria no solo geográficamente diversa, sino que habitada por diversas culturas y pueblos ancestrales, mestizos e inmigrantes, hombres y mujeres con demandas y otras visiones del mundo que redefinirá el concepto de patria, de nuestra cultura y situación actual.

Si la patria es un término siempre abierto, amplio e inclusivo, el nacionalismo aunque comparte el amor de las personas al país, los valores de raza, lengua, cultura o historia pueden tener connotaciones excluyentes basados en las creencias de superioridad por sobre los otros, y que se ha convertido en argumento para los conflictos como el racismo, xenofobia o la persecución por razones de ideología. La tendencia de los nacionalismos a identificarse con un pueblo unificado y homogéneo culturalmente, ha conllevado a la exclusión de los que considera diferentes en función de sus particulares intereses. El 2018 en la celebración del Centenario de la Primera Guerra ,Mundial en París, el presidente Macron señalaba que: «El patriotismo es el exacto contrario al nacionalismo. El nacionalismo borra lo que una nación tiene de más precioso, lo que le hace vivir, lo que la lleva a ser grandes: sus valores».

En resumen, la patria a diferencia del nacionalismo no es solo el territorio en que compartimos la lenga, las costumbres o las tradiciones. La patria, es el lugar común en que somos ciudadanos libres e iguales. La patria nos constituye no solo como chilenos, sino como ciudadanos, sean como sean y  piensen lo que piensen, sin que nadie sea excluido de la comunidad política y del bien común.

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